¿VIOLAR EN ESPAÑA SALE PRACTICAMENTE GRATIS?

El jueves 26 de abril conocíamos la sentencia emitida por la Audiencia Provincial de Navarra sobre la agresión cometida por cinco hombres integrantes de la denominada banda “La Manada” a una joven de 18 años en las fiestas de San Fermín en Pamplona, en el año 2016.

La mayoría de la sociedad de nuestro país, o por lo menos, una gran mayoría nos hemos quedado conmocionados al conocer la sentencia.

Según el dictamen, la joven fue sometida a abusos sexuales sin su consentimiento, pero no hubo violación o agresión sexual, puesto que según estas personas no existió “violencia”.

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Nos queda claro con la lectura de los hechos probados de la sentencia que dos de los tres magistrados creen a la víctima. La cuestión se centra en si existe violación o no.

Después de esta sentencia muchas mujeres y hombres de bien, estamos francamente indignados, puesto que no nos explicamos cómo es posible que no adviertan la violencia a la que esta joven fue sometida mediante humillaciones, mal trato e imposición de actos sexuales.

Al parecer, los únicos delitos donde las victimas deben acreditar ciertos niveles de resistencia para conseguir justicia, son los de tipo sexual. Mientras que en otros delitos se aconseja no resistirse por ejemplo en un robo, en lo concerniente a una violación es la víctima quien debe demostrar cuanto y hasta donde se resistió.

Analizando lo acaecido, creo que es necesario primeramente formar y sensibilizar en perspectiva de género a las personas administradores de justicia en nuestro país y por otra parte, revisar y cambiar el Código Penal de 1995, que elimina la calificación de violación y establece unos parámetros confusos para comprender la violencia.

En definitiva, al igual que hay eliminar el machismo inmerso en las familias, en las escuelas, universidades, medios de comunicación, etc., hay que hacerlo en la legislación y el poder judicial.

Con este veredicto, la victima tiene que sentirse denigrada, hundida y deprimida. Por eso muchas mujeres y algunos hombres, hemos salido a la calle, a decirla que no solo la creemos sino que no estamos de acuerdo con el dictamen, porque fue una VIOLACIÓN.

Gracias. Un saludo cordial

Carmen Castañón

Presidenta XXI en Igualdad

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A la memoria de Ionela Olguta: descanse en paz

El domingo 4 de diciembre 2016 fallecía ahogada una mujer de 23 años rumana, Ionela Olguta, en el club de alterne de Estepona (Málaga). No pienso escribir el nombre de este lugar, solo faltaría hacer publicidad de un sitio dónde se compra y se vende cuerpos de mujeres.

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Según los hechos, esta mujer falleció ahogada por la tromba de agua registrada ese fin de semana en la provincia de Málaga. La noticia nos cuenta que esta mujer murió atrapada en el sótano enrejado del puticlub o club de alterne.

Al parecer el subsuelo del local era el lugar dónde esta mujer pernoctaba, tras muchas horas vendiendo su cuerpo, que no su sexualidad, pues esta es libre y no puede ser comprada por nadie. En estos lugares se compra el uso y dominio momentáneo de orificios de los cuerpos de las mujeres.

Nadie podía auxiliarla, porque nadie, salvo ella, se encontraba en el club a esa hora. Asustada, Ionela llamó a una de sus compañeras y después a los servicios de emergencias. El agua crecía en altura a gran velocidad y las ventanas enrejadas le impedían salir al exterior.

Mientras llegaban los bomberos se subió a la barra para sortear la fuerza del agua, y trató de respirar el aire que iba quedando en la habitación hasta que el nivel fue tan alto que la corriente arrastró su cuerpo. Cuando los bomberos llegaron al lugar trataron de acceder por las ventanas, en medio de una inmensa balsa de agua, y finalmente forzaron la puerta, pero al entrar sólo pudieron encontrar el cadáver de la mujer.

Y nos preguntamos ¿es que Ionela estaba encerrada en este local? ¿Por qué no pudo salir? La policía está investigando si estaba confinada, y ha detenido al propietario del club de alterne.

Al parecer, es habitual que los proxenetas encierren en los sótanos o bajos de los locales de alterne o puticlubs, a las mujeres que son explotadas en estos centros y que no están en una situación legal en nuestro país. Al mismo tiempo, nos preguntamos si esta situación la conoce la policía.

Sentimos muchísimo la manera tan atroz de cómo ha fallecido o ha sido “presuntamente” asesinada Ionela, y desde la asociación XXI en Igualdad, trabajaremos porque las mujeres no sean asesinadas, violentadas, de una manera u otra.

En mi opinión, creo que es necesaria la abolición de la prostitución. No creo que ninguna mujer pueda prostituirse libremente.

Como dice Beatriz Gimeno “cualquier supuesta libertad que confirme la ideología dominante requiere ser repensada. Cuando la industria mundial del sexo necesita de millones de mujeres prostituidas y el sistema patriarcal necesita que los varones consuman desigualdad en el cuerpo de las mujeres es cuando, qué casualidad, se escuchan algunas voces que revindican libertad para prostituirse”.

Lo que actualmente buscan los hombres en la prostitución es destruir la idea de igualdad, en reforzar la fantasía de superioridad masculina, por lo tanto, nos planteamos la siguiente cuestión ¿Puede una sociedad considerarse igualitaria mientras mantiene un espacio, de desigualdad radical?

Muchas gracias, un saludo cordial

Carmen Castañón

Presidenta XXI en Igualdad